Dos mujeres by Gertrudis Gómez de Avellaneda

Explore "Dos mujeres" by Gertrudis Gómez de Avellaneda on Textopian. Read with annotations and highlights.

He aquí que en una hermosa mañana del mes de mayo del año 1817, cuando los colorines saludan a la primavera en los ricos campos de la Andalucía, y Sevilla, recostada, como una reina oriental en el centro de su fértil llanura se perfuma de azahares y jazmines; cuando empiezan a adornarse los moriscos patios con macetas e porcelana sembradas de geranios, heliotropos, clavellinas y rosas; que las aguas de las fuentes saltan murmurando en giros caprichosos de sus surtidores de mármol; que el Guadalquivir se cubre de ligeros botes y veleras lanchas, mientras envanecidos de mirarse en sus celebradas linfas los naranjos y granados levantan en la orilla sus cabezas floridas: cuando el sol parece sonreír con amor a la vegetación que reanima: cuando las hermosas salen con la aurora, tan risueñas como ella, a pasearse por las orillas del río: en fin, cuando todo en Sevilla es vida, placer y poesía, he aquí, repito, que en un buque fondea en la ribera y dos minutos después don Francisco de Silva abraza a su hijo. Carlos había hecho su viaje por mar de Francia a Cádiz, en donde apenas se había detenido algunas horas, anhelando el momento que entonces gozaba.

No tarda doña Leonor en recibir oficialmente el aviso de la feliz llegada de su sobrino y futuro yerno, y de que aquel día vendrá con don Francisco a comer con ella. A pesar del histérico y el reumatismo se supone al instante en movimiento, y hace poner igualmente a toda su servidumbre, para obsequiar dignamente a tan queridos huéspedes.

Reading navigation