Explore "Dos mujeres" by Gertrudis Gómez de Avellaneda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Luisa se hallaba restablecida de su enfermedad. Don Francisco, encantado con revivir sus antiguas amistades y lleno de ambición y de proyectos respecto a su hijo, había resuelto permanecer en la corte, y un lindo cuarto principal en la calle de Alcalá hospedaba ya al buen caballero, a su hijo y a su nuera.
Demostrado tenemos que el señor de Silva no carecía de cierta vanidad, perdonable, sin duda, y no sorprenderemos al lector al decirle que al hallarse nuevamente relacionado en la corte, y en contacto con el círculo aristocrático y político, entrósele súbitamente en el cerebro el pensamiento de proporcionar alguna importancia, según decía, a su único heredero.