Explore "Espatolino" by Gertrudis Gómez de Avellaneda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los bandidos se prestaron a celebrar el banquete mandado por Espatolino, no ciertamente porque tuviesen la esperanza de divertirse a costa de su víctima, sino por efecto más bien de un hábito de obediencia a sus órdenes.
Por encallecidos que estuvieran aquellos corazones, la idea de aceptar un obsequio del mismo a quien vendían les causaba cierta repugnancia que sólo pudo ser sofocada por los vapores del vino.