Explore "Tirante el blanco" by Joanot Martorell on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tirante sentía una extraordinaria pasión por los amores de la princesa y, día a día, le aumentaba el dolor. Era tanto el amor que le profesaba que, cuando la tenía delante, no se atrevía a hablarle. Se acercaba el día de su partida y ya sólo esperaba que los caballeros que habían llegado por mar descansasen.
El avisado corazón de la princesa había notado el amor que Tirante le tenía. Así pues, un día mandó un pequeño paje para pedir a Tirante que, a la hora del mediodía, fuese a palacio porque en aquel momento casi todos descansan. Cuando Tirante conoció la petición de su señora, le pareció que se hallaba en el más elevado lugar del paraíso.