Explore "María" by Jorge Isaacs on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lorenzo me llamó a la madrugada: vio mi reloj y eran las tres. A favor de la luna, la noche parecía un día opaco. A las cuatro, encomendados a la Virgen en las despedidas de Bibiano y de su hija, nos embarcamos.
-Aquí canta la verrugosa, compae -dijo Laureán a Cortico luego que hubimos navegado un corto trecho-: saque afuerita, no vaya a tá armaa.