Explore "María" by Jorge Isaacs on Textopian. Read with annotations and highlights.
Serían las once. Terminado el trabajo, estaba yo acodado en la ventana de mi cuarto.
Aquellos momentos de olvido de mí mismo, en que mi pensamiento se cernía en regiones que casi me eran desconocidas; momentos en que las palomas que estaban a la sombra en los naranjos agobiados por sus racimos de oro, se arrullaban amorosas; en que la voz de María, arrullo más dulce aún, llegaba a mis oídos, tenían un encanto inefable.