Explore "Hacia una moral sin dogmas" by José Ingenieros on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras los eclécticos franceses mantuvieron su / bandera espiritualista como enseña de lucha contra la / restauración borbónica, las simpatías del pueblo y de / los literatos románticos estuvieron de su parte. La revolución / de 1830, con el triunfo de los Orléans y el / advenimiento de Luis Felipe, señaló su entrada al "oficialismo" / y el comienzo de su impopularidad. Viniendo / a cuentas, el liberalismo revolucionario advirtió que / la nueva dinastía, aunque menos reaccionaria que la caída, / estaba lejos de ser la continuadora de los principios / del 89; y poco a poco, frente al eclecticismo oficializado / que decaía, los portavoces de los partidos radicales fueron / plegándose al sansimonismo, renovado en consonancia / con el espíritu de Condorcet, es decir, del Ideologismo / en su aspecto integral y social.
La palabra de orden fué filosofía social, sistema de / ideas útil para la justicia y la solidaridad humanas, con / un programa esencialmente optimista y lírico, nacionalista / a pesar de su humanitarismo, puramente político no / obstante sus divagaciones filosóficas. En 1835 era Pierre / Leroux su propagandista más influyente.