Explore "Hacia una moral sin dogmas" by José Ingenieros on Textopian. Read with annotations and highlights.
Llevaba Sarmiento una preocupación cardinal, la / instrucción pública; con ella se proponía redimir a / estas antiguas colonias que habían heredado un analfabetismo / casi universal. Estuvo en Boston, "la Menfis / de la civilización yankee", llevado por su preocupación / pedagógica. "El principal objeto de mi viaje / era ver a Horacio Mann, el secretario del Board de / Educación, el gran reformador de la educación primaria, / viajero como yo en busca de métodos y sistemas / por Europa, y hombre que a su fondo inagotable de / bondad y de filantropía, reunía en sus actos y sus escritos / una rara prudencia y un profundo saber. Vivía / fuera de Boston y hube de tomar el ferrocarril / para dirigirme a Newton-East, pequeña aldea de / su residencia. Pasamos largas horas de conferencia, / en dos días consecutivos. Contóme sus tribulaciones / y las dificultades con que su grande obra había tenido / que luchar por las preocupaciones populares sobre educación, / y los celos locales y de secta, y la mezquindad / del partido democrático que deslucía las mejores instituciones.
La legislatura misma del Estado habría / estado a punto de destruirle su trabajo, destituirlo y / disolver la comisión de educación, cediendo a los móviles / más indignos: la intriga y la rutina. Su trabajo / era inmenso y la retribución escasa, enterándola él / en su ánimo con los frutos ya cosechados y el porvenir / que abría a su país". Y después de pasar en reseña / los adelantos de la educación pública, refiere lo que fué, / diremos así, la escuela de su futuro apostolado en la / enseñanza argentina: "Usted ve, querido amigo, que estos / yankees tienen el derecho de ser impertinentes. Cien / habitantes por milla, cuatrocientos pesos de capital por / persona, una escuela o colegio para cada doscientos habitantes, / cinco pesos de renta anual para cada niño y / además los colegios: esto para preparar el espíritu. Para / la materia o la producción tiene Boston una red de / caminos de hierro, otra de canales, otra de ríos y una / línea de costas; para el pensamiento tiene la cátedra del / Evangelio y cuarenta y cinco diarios, periódicos y revistas; / y para el buen orden de todo, la educación de / todos sus funcionarios, los meetings frecuentes por objeto / de utilidad y conveniencia pública, y las sociedades / religiosas y filantrópicas que dan dirección e impulso / a todo. ¿Puede concebirse cosa más bella que / la obligación, en que está Mr. Mann, de viajar una / parte del año, convocar a un meeting educacional a la / población de cada aldea y ciudad a donde llega; subir / a la tribuna y predicar un sermón sobre educación primaria, / demostrar las ventajas prácticas que de su difusión / resultan, estimular a los padres, vencer el egoísmo, / allanar las dificultades, aconsejar a los maestros / y hacerles indicaciones, proponer en las escuelas las / mejoras que su ciencia, su bondad y su experiencia le / sugieren?"