Explore "Alma vasca" by José María Salaverría on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mi primera visita, apenas me levanto por la mañana, es para la carretera. Yo no sé qué efecto atávico, o qué instinto malogrado de vagabundo, pone en mi alma ese cariño un poco extraño; lo cierto es que me gustan las carreteras, cauces por donde van las vidas hacia fines desconocidos. El aire de azar y de aventura, de fantasía y errabundaje que hay en las carreteras: eso me atrae sobre todo.
Todas las carreteras me gustan; pero reservo un cariño aparte para las del país vasco. En ellas probé de chico las primeras fuerzas de caminante; siguiendo su línea blanquecina ensayé, obstinado soñador, las quimeras de la juventud, y por los recodos solitarios, en las hondonadas que la semibruma de otoño hace misteriosas, más de una vez pretendió el alma reducir a métrica las vagas inquietudes de la melancolía.