Explore "Amalia" by José Mármol on Textopian. Read with annotations and highlights.
Según las órdenes de Amalia, ninguna luz se veía en la casa. Las puertas de las habitaciones estaban cerradas, a excepción de las que daban al río, porque por ese lado era seguro que no pasaba nadie de noche.
A su entrada a la pequeña sala, Luisa vino a recibir a su señora, y el viejo Pedro asomó su cabeza por una ventana interior para ver que volvía sin novedad la hija de su coronel.