Explore "Amalia" by José Mármol on Textopian. Read with annotations and highlights.
El alba del 5 de mayo había despedido al fin aquella triste noche, testigo de la ejecución de un crimen horrible y de la combinación de otros mayores.
La blanca luz de esa beldad pudorosa de los cielos que asoma tierna y sonrosada en ellos para anunciar la venida del poderoso rey de la Naturaleza, no podía secar, con el tiernísimo rayo de sus ojos, la sangre inocente que manchaba la orilla esmaltada de ese río, de cuyas ondas se levantaba, cubierta con su velo de rosas, su bellísima frente de jazmines. Pero argentaba con él las torres y los capiteles de esa ciudad a quien los poetas han llamado «La Emperatriz del Plata», la «Atenas», o la «Roma del Nuevo Mundo».