Explore "Amalia" by José Mármol on Textopian. Read with annotations and highlights.
A las diez de la noche, la ballenera de míster Douglas partía como una flecha, o más bien se deslizaba como un pájaro acuático sobre las olas de la hermosa bahía de Montevideo, y a las once se había perdido a la vista de los buques más lejanos del puerto, sumergida allá entre el horizonte lejano del gran río, alumbrado por los rayos de plata que vertía de su tranquila frente la huérfana viajera de la noche.
Envuelto en su capa, reclinado en la popa de la ballenera, Daniel ya no fijaba sus ojos impacientes en la joven ciudad de la orilla septentrional del Plata, como lo había hecho veinticuatro horas antes; los tenía fijos en la bóveda azul del firmamento, sin ver, sin embargo, los vívidos diamantes que la tachonaban, abstraído su espíritu en las recordaciones de su corta pero aprovechada residencia en Montevideo.