Explore "La majestad caída" by Juan Antonio Mateos on Textopian. Read with annotations and highlights.
I
El señor Williams estaba inquieto, cuando recibió dos cartas que leyó con avidez: «Señor Williams -decía la primera. Me regreso inmediatamente, porque llegué tarde; la revolución no necesita por ahora de fondos, acaso más tarde…». El americano arrojó con desdén la carta y leyó la segunda: