Explore "El diablo en México" by Juan Díaz Covarrubias on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lector, si sois feliz, si para vos la vida en vez de ser un valle de lágrimas es un camino de flores, si os vive aún vuestra madre, si la mujer que amásteis no os ha engañado, si no amáis sin esperanza, si vuestros amigos os han sido fieles, si nunca habéis dejado el hogar paterno para andar proscrito mendigando como un perro el amargo pan del huérfano amasado con vuestras lágrimas, si en fin para voz la vida no ha sido más que una larga infancia…, entonces no continuéis leyendo esta novela, os lo suplico, porque perderíais una ilusión al ver que su desenlace no es el que esperábais, y yo lector feliz no quiero perder vuestra estimación, porque entonces ya no volveréis a leer mis novelas, ni las llevaréis a vuestra novia para que las lea en vuestra compañía, y me arrebataréis un girón de esa gloria por la que he perdido todo en el mundo y que tal vez no va a lucir ni en mi pobre sepulcro.
Pero si por el contrario, lector, sois desgraciado, si para vos la vida no ha sido más que un valle de lágrimas, si habéis encontrado el desengaño a vuelta de la ilusión, si cuanto habéis intentado os ha salido mal, si habéis perdido cuanto amábais, si habéis adorado un imposible, si para vos la vejez ha comenzado a los veinte años, entonces continuad leyendo porque en el desenlace no veréis más que un espejo de lo que todos los días sucede, de lo que a vos mismo os ha pasado tal vez en esta larga agonía que se llama vida para los desgraciados, y yo quiero vuestra estimación, lector infeliz, porque «las almas que lloran se comprenden» como ha dicho mi amigo el poeta Cuéllar… Oíd los consejos que os da el diablo por mi boca, a vosotros los que llamáis ángeles a las mujeres y las juzgáis espíritus puros.