Explore "Gil Gómez el insurgente" by Juan Díaz Covarrubias on Textopian. Read with annotations and highlights.
Antes de pasar adelante, es necesario que el lector haga un conocimiento más perfecto que el que ahora tiene con el joven Gil Gómez.
Una tarde en que don Esteban volvía a la hacienda, que hacía poco tiempo había arrendado, después de haber faltado de ella quince días empleados en un viaje a Veracruz, para el arreglo de la exportación a Tampico de un poco de tabaco, lo primero con que lo recibieron sus criados, fue con la nueva de que esa mañana se había encontrado debajo de uno de los árboles de la huerta, una cuna que contenía un niño de un año poco más o menos y un papel que nadie había leído aún, esperando la vuelta del hacendado.