Read "Hombrecitos" by Louisa May Alcott online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Choque estrepitoso de cacerolas de hojalata, carreras alborotadas y peticiones de comestibles anunciaron, una tarde de agosto, que los niños iban a buscar zarzamoras. Para ellos, significaba tanto como si fuesen a descubrir el Polo.
-Vayan, hijitos, salgan cuanto antes, sin que se entere Rob -dijo mamá Bhaer, atando a Daisy las cintas del sombrero de paja, y arreglándole a Nan el delantal azul. Pero Rob se había enterado y estaba resuelto a formar parte del grupo expedicionario. Cuando la tropa comenzó a desfilar asomó el hombrecito, con el sombrero puesto, el rostro jubiloso y una luciente cacerola en la mano.