Explore "De la brevedad de la vida" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
El divo Augusto, a quien los dioses concedieron más bienes que a otro alguno, andaba siempre deseando la quietud, y pidiendo le descargasen del peso de la república.
Todas sus pláticas iban enderezadas a prevenir descanso, y con este dulce aunque fingido consuelo de que algún día había de vivir para sí, entretenía sus trabajos.