Explore "De la brevedad de la vida" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
Éste, pues, no se debe llamar ocioso; otro nombre se le ha de poner: enfermo está, o por ejemplo decir, muerto.
Ocioso es el que conoce su oficio; pero el que para entender sus acciones corporales necesita de quien se las advierta, éste solamente es medio vivo. ¿Cómo tendrá dominio en el tiempo? Sería prolijidad referir todos aquellos a quienes los dados, el ajedrez, la pelota, o el cuidado de curtirse al sol, les consume la vida.