Explore "De la ira" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
La única diferencia que media entre el magistrado y el médico consiste en que éste, cuando no puede dar la vida, procura dulcificar la muerte, y aquél añade a la muerte del criminal la infamia y la publicidad; y no es que se complazca en el castigo (el sabio está muy lejos de tan inhumana crueldad), sino que su objeto es ofrecer enseñanza a todos, para que aquellos que en vida rehusaron ser útiles a la república, lo sean al menos con su muerte.
El hombre no es, pues, ávido de venganza por naturaleza, y, por consiguiente, si la ira es ávida de venganza, dedúcese que no está conforme con la naturaleza del hombre.