Explore "De la tranquilidad del ánimo" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
Porque el que se ocupa de muchas cosas hace muchas veces entrega de sí a la fortuna, siendo más seguro hacer de ella pocas experiencias; no obstante que conviene pensar mucho en ella, sin prometerse seguridad alguna de su fe.
Dirá el sabio: «Haré mi navegación, si no hubiera algún accidente; seré oidor, si no se ofreciere algún impedimento; y mis trazas saldrán bien, si no interviene algún estorbo.» El decir esto es lo que obliga a que afirmemos que al sabio no le suceda cosa alguna contra su opinión. No le exceptuamos de los sucesos humanos, sino de los errores; ni decimos le suceden todas las cosas como deseó, sino como pensó; porque antes de emprenderlas se persuadió podía haber algo que impidiese la ejecución de sus deseos; y así, es forzoso que al que no se prometió seguridad en sus intentos, venga más templado el dolor de verlos defraudados.