Explore "De la vida bienaventurada" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
Diráme alguno que también el ánimo ha de tener sus deleites.
Téngalos en buen hora y siéntese a ser juez árbitro de la lujuria y los demás pasatiempos, y llénese de todo aquello que suele deleitar los sentidos; ponga después los ojos en las cosas pasadas, y acordándose de los antiguos entretenimientos, alégrese de ellos, acérquese a los futuros, disponga sus esperanzas; y mientras su cuerpo está enviciado en la golosina presente, ponga los pensamientos en lo que espera, que con sólo esto lo juzgo por el más desdichado, siendo frenesí abrazar los males en lugar de los bienes.