Explore "De la vida bienaventurada" by Lucio Anneo Séneca on Textopian. Read with annotations and highlights.
Niegan que Diodoro, filósofo epicúreo (que en breves días puso con su propia mano fin a su vida), hizo por doctrina de Epicuro el cortarse la garganta.
Unos afirman que aquella acción fue locura: otros que temeridad; y él, entre estas opiniones, dichoso y lleno de buena conciencia, se dio a sí mismo testimonio de la vida pasada y de su loable edad, puesta ya en el puerto y echadas las áncoras, y entonces dijo lo que vosotros oís contra vuestra voluntad: «Viví, y pasé la carrera que me dio la fortuna.» Disputáis vosotros de la vida de uno y de la muerte de otro, y como gozques cuando ven hombres no conocidos, ladráis a la fama de algunos varones señalados por excelentes alabanzas, porque os conviene que nadie parezca bueno, como si la ajena virtud fuese baldón de vuestros vicios.