Explore "Jeromín" by Luis Coloma on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pasaba Jeromín de sorpresa en sorpresa, viendo desfilar ante sus ojos, por vez primera, tierras, montes, pueblos, castillos y gentes que no eran como las de Leganés, ni en el fondo de aquel oscuro retiro se las hubiera podido imaginar nunca. Contestaba Carlos Prevost a sus dudas y preguntas con verdadero y cariñoso afán de instruirle, ora haciéndole explicaciones curiosas, ora comentarios instructivos que abrían a la virgen inteligencia del niño nuevos y dilatados horizontes.
Mas en medio de aquella afable bondad del flamenco, que unas veces parecía nativa y otras máscara cortesana que de puro apretada y continua érale ya natural, notó la infantil perspicacia del niño que siempre le ocultaba Prevost a las miradas de la gente; que nunca soltó palabra ni en mesones ni en caminos sobre quién fuese el niño, de dónde le traía y adónde le llevaba, cosa esta última que el mismo Jeromín ignoraba por completo. Retraía esto la candorosa espontaneidad del muchacho y armábale de cierta reserva que, sin ser rencorosa, era, por lo menos, desconfiada, como hija, sin duda alguna, de un gran fondo de ofendida dignidad.