Explore "De Caza" by Luis Bonafoux Quintero on Textopian. Read with annotations and highlights.
El movimiento de veraneantes se va agotando en las noticias de los periódicos. Quedan, sin embargo, por montes y vallados, en castillos y palacios campestres, gentes selectas, por el abolengo y la fortuna, que dedican sus ocios al deporte de la caza. La Prensa narra las fiestas que dan los privilegiados del otoño, que fueron también los privilegiados del verano y serán asimismo los privilegiados del invierno… Y publica extensas listas de Príncipes y aristócratas y de sus comitivas principescas y aristocráticas en las sangrientas fiestas de la caza.
Hay, sin embargo, un personaje que tiene un séquito mucho más numeroso que las comitivas de los Príncipes y aristócratas cazadores. No habita castillo ni palacio. No envía a la sección de noticias de la Prensa listas de nombres altisonantes y de trajes suntuosos. No busca el reclamo, ni siquiera la publicidad; antes bien, pide alrededor de él silencio y olvido. Pero el público le sigue, espiando sus salidas, sus menores movimientos; la Prensa habla diariamente de él, y, en todo París, no hay, en estos días, personalidad más popular que la suya ni que más hondamente preocupe a la opinión pública.