Explore "Record inadmisible" by Luis Bonafoux Quintero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de la muerte del niño Borone, pelado vivo por una enfermera del hospital Trousseau, y de la muerte de la señorita Devant, ocasionada por una lavativa de cloruro de zinc que otra enfermera le puso por echarla una de miel, parecía que íbamos a entrar en una era de tranquilidad domiciliaria garantizada por las escuadras de Toulon. Pero la tentativa de asesinato perpetrado en la persona de la señorita Kolb, cortesana de oficio, ha venido a turbar la paz pública.
Si Eduardo Smith, que así declaró llamarse el asesino, fuera tan práctico como dice la Prensa, hubiera dejado su tentativa para otra ocasión. Con ser compatriota de los acaparadores de Fashoda, ya tiene bastante un hombre para que París desee que le lleven a la guillotina.