Explore "La Cabeza parlante" by Luis Bonafoux Quintero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde que M. Goron dejó de ser prefecto de la policía de París, se ha convertido en pitonisa, cuyos oráculos son muy celebrados por algunos periódicos para quienes el exprefecto que dejó escapar a Eyraud y Gabriela Bompard hasta San Francisco de California -de donde no hubieran vuelto a París sin los amoríos de Gabriela con Garangé y sin los delatores celos de Eyraud- es el "non plus ultra" de una competencia y habilidad que a Gabriela Bompard, en conversaciones conmigo, la ha hecho reír con toda la barriga.
Cada vez que ocurre en París un acontecimiento relacionado con la gestión de la policía, dichos periódicos piden parecer sobre el mismo a M. Goron, quien no se hace de rogar en darlo para que se exteriorice en letras de molde…