Explore "El fistol del diablo" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
El día amaneció sereno, apacible y diáfano; en el cielo azul purísimo, apenas flotaba una que otra nubecilla que doraban los rayos del sol naciente. El mar estaba todavía un poco agitado; pero las aguas iban recobrando su hermoso color verde, y las olas se rompían con un manso y acompasado ruido en blancas y espumosas cascadas; parvadas de flamencos y de gaviotas iban a reposar un momento sobre la superficie de las lagunas, mientras las aves de las selvas saltaban trinando en los árboles, ramas y flores todavía frescas y lozanas, como si fuese el principio de la primavera. Nada anunciaba que la noche anterior hubiese sido de aquellas que dejan una memoria eterna en el alma de los que presencian en las regiones equinocciales estos imponentes fenómenos de la naturaleza.
Apenas comenzaron a despuntar los primeros albores de la mañana, cuando dos o tres lanchas y un pequeño vapor que servía en el puerto para conducir a los paquetes ingleses la correspondencia y pasajeros salieron a la mar. La inquietud en Tampico era general, y casi ninguna de las lindas muchachas que asistieron al banquete pudo dormir, pensando en la suerte que habrían corrido los atrevidos jóvenes que en noche tan horrenda y borrascosa salieron a desafiar los peligros y la muerte.