Explore "El fistol del diablo" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando don Pedro entró a su casa, una especie de vértigo infernal se había apoderado de su cabeza: sus miembros temblaban; dos dientes grandes, únicos que tenía en la boca, asomaban por entre sus labios cárdenos, y su cabello cerdoso y negro, por la tinta con que acostumbraba teñirlo, estaba erizado y en desorden.
En cada una de las arrugas de su cara aparecía una línea roja, y sus anchas narices se abrían para dar paso a su respiración trabajosa. Sin embargo, este hombre tan repugnante, quería ser nada menos que el marido de Teresa.