Explore "El fistol del diablo" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Así como en otros países el artesano piensa en mejorar sus artefactos; el militar en instruir a su tropa y estudiar la ciencia de su profesión; el abogado en defender a sus clientes; el comerciante en formar compañías para establecer buques de vapor, caminos de fierro y canales; el propietario en hermosear sus fincas y en simplificar la agricultura, aquí todos, y cada uno de los habitantes, desde el oscuro zapatero, hasta el rico agiotista, desde el meritorio de una oficina hasta el magnate que dirige la política del país, están dominados por el constante pensamiento de la conspiración, único recurso que les ocurre para aumentar su fortuna o conservar su posición, y único medio que tienen de emplear la poca o mucha actividad de que están dotados.
De esto esencialmente provienen los males de la República, y de esto depende el que después de muchos años de hecha la independencia, aun no haya ni constitución, ni gobierno sistemado y fijo en el país. Cuando cada uno de los ciudadanos se limite a cumplir sus deberes sociales, a formar la felicidad de su familia, y a trabajar asidua y constantemente en el ramo a que se ha dedicado, entonces de muchas familias, felices, honradas, virtuosas y ricas, se formará naturalmente una gran familia feliz, honrada y respetable.