Explore "Los bandidos de Río Frío" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
A estas mujeres acudió don Espiridión para lograr la curación de su esposa, y a fe que no le costó poco trabajo dar con ellas. Fue a la villa de Guadalupe donde adquirió noticias que lo llenaron de esperanzas y le confirmaron en la idea de que nadie más que ellas podían hacer el milagro.
Matiana y Jipila eran muy conocidas en la Villa, y especialmente de los canónigos que, lejos de tenerlas por brujas, las consideraban como unas indias buenas y cristianas que no dejaban el día 12 de cada mes de llevar sus velas de cera a la Virgen y de comprar medidas y medallas.