Explore "El doncel de don Enrique el doliente" by Mariano José de Larra on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y después de haber propuesto / Su intento y sus pretensiones / A los de guerra y estado / Que atento le escuchan y oyen, / En confuso conferir / Se oye un susurro discorde / Que sala y palacio asorda / La diversidad de voces. / Rom. de Bernardo del Carpio.
Cosa indudable es que don Enrique de Villena, una vez adoptadas sus ambiciosas ideas de elevación, no perdonaba medio alguno de llevarlas a cabo ni daba punto de reposo a su imaginación, buscando trazas para asegurarlas. El alto puesto que anhelaba era, sin embargo, bastante apetecible para que se le ofreciesen naturalmente en el camino de sus intrigas temibles maquinaciones de sus enemigos y poderosos contendedores. No habrá olvidado el lector tan pronto, si es que ha llegado a tomar alguna afición a los sucesos que le vamos con desaliñada pluma narrando, aquel don Luis de Guzmán, que paseaba el salón de la corte en la mañana de este mismo día, hablando con el famoso cronista Pero López de Ayala. Si no ha olvidado a aquel caballero, y si recuerda el diálogo en que se le presentamos por primera vez, tendrá presente, también, que el cronista le había designado como sucesor probable de su tío don Gonzalo de Guzmán, último maestre de Calatrava.