Explore "La escuela de los maridos" by Molière on Textopian. Read with annotations and highlights.
DON GREGORIO, DOÑA ROSA.
DON GREGORIO.- Anda, pobre hombre, anda, que no esperabas tu semejante visita. Ya se ve, / ¡una niña virtuosa como ella es, con la educación que ha tenido!. Las miradas de un hombre la / asustan, y se da por muy ofendida. (Mientras DON GREGORIO se pasea y hace ademanes de / hablar solo, DOÑA ROSA abre su puerta y habla sin haberle visto; él por último se encamina / a su casa y le sorprende hallar a DOÑA ROSA.)