Cárdenas y la República Española

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La actitud, el pensamiento y la acción del presidente Lázaro Cárdenas en el caso de la República Española tienen evidente significación histórica para México, y siguen siendo punto de referencia y de reflexión para los estudiosos de la historia de la diplomacia que abarca y desborda el período de la segunda Guerra Mundial. Los términos enunciativos del tema que se me ha señalado, implican un planteo de lo que se ha llamado la personalización de la diplomacia, hecho sobresaliente desde los tiempos en que la convivencia entre los pueblos y las relaciones entre los estados nacionales adquirieron formas permanentes y representativas. Y el hecho llegó a ser una realidad institucionalizada. En México, la fracción X del artículo 89 de nuestra Constitución Política faculta al Presidente de la República para "dirigir las negociaciones diplomáticas".

A medida que las relaciones internacionales son más complejas y es mayor la responsabilidad que comportan las grandes decisiones, se radica en el jefe del estado, de manera más concreta y amplia, la dirección personal de la diplomacia. En algunos países de régimen socialista, donde el poder ejecutivo se ejerce colectivamente, la gerencia de la política exterior corresponde al Consejo de Estado, pero su presidente actúa como representante de la república "conforme a derecho internacional". Esto podría ser el aspecto jurídico de la personalización de la diplomacia; el otro aspecto comprendería el uso de sello personal que se hace de las facultades constitucionales y que va desde la inspiración o "influencia primordial" -de que habla Renouvin-, a la configuración de un estilo, a la formulación de una doctrina, y llega hasta una contribución positiva al progreso del derecho internacional. Dejaron su impronta, y dieron su nombre a verdaderas épocas de la historia diplomática, Pedro el Grande, Enrique IV, Napoleón Bonaparte, Bismarck, Roosevelt, Stalin, De Gaulle. Y entre los grandes cancilleres, Naschokin, Caafirov, Sully, Richelieu, Colbert, Talleyrand, Pitt, Metternich, Disraeli, Clemenceau, Churchill.

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