Explore "Tropa vieja" by Francisco Luis Urquizo on Textopian. Read with annotations and highlights.
El camino iba al lado de una acequia grande. Un vientecito suave movía las hojas de los álamos y las urracas revoloteaban alegres, volando de la copa de un árbol a la de otro. El sol, a media mañana, hacía reverberar las tablas de laborío anegadas por el riego y las hojas verdenegras de las matas de algodón. La peonada, sembrada por entre el campo, se enderezaba curiosa al paso de la tropa; muchos de aquellos hombres me conocían bien, pero ninguno de ellos se atrevió a decirme siquiera alguna palabra de despedida.
Había llovido en la madrugada y el suelo estaba mojado y resbaloso.