Explore "Los bandidos de Río Frío" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Se acercó el cabo Franco, y su mano se tiñó con la sangre caliente que brotaba de una herida que tenía en la cabeza cerca de la frente el desgraciado.
-¡Maldita sea mi estampa! -gritó metiendo mano a sus cabellos y arrancándoselos con rabia. He matado al capitán. Soy un bruto y un salvaje. Seguramente dejé una bala en alguno de los cartuchos, y debe ser el tiro de Juan el que le ha pegado, pues estaba precisamente en línea recta, y estos reclutas, que no saben ni disparar, han aprovechado el único cartucho que tenía bala, pero… yo soy el recluta y el que tengo la culpa. ¿Qué voy a decir al coronel?…