Explore "La hora de todos y la fortuna con seso" by Francisco de Quevedo y Villegas on Textopian. Read with annotations and highlights.
Las alcahuetas y las chillonas estaban juntas en parlamento nefando.
Hablaban muy bellacamente en ausencia de las bolsas y roía al dinero los zancajos. La más antigua de las alcahuetas, mal asistida de dientes y mamona de pronunciación, tableteando con las encías, dijo: