Explore "Los parientes ricos" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
Doña Dolores, como lo había pensado, no fue a la casa de don Juan. Mandó a sus hijos, y ella se disculpó, en una cartita muy cariñosa, diciendo que estaba indispuesta; que acaso resentía el clima; que no estaba bien, y que prudentemente se abstenía de salir a la calle.
Todos aceptaron la excusa y lamentaron la ausencia de la buena señora, cuya viveza de ingenio y cuyo trato jovial y fino eran del agrado de cuantos la trataban.