Explore "Los parientes ricos" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
Margarita y María tocaban a cuatro manos algo de Saint-Saens. Alfonso, atento a la belleza y a las miradas de la blonda señorita, volvía las hojas. Todos escuchaban silenciosamente, mientras Juan y Elena conversaban en la antesala. El mozo, sentado en una duquecita, saboreaba el café y fumaba un cigarrillo habanero. La joven se inclinaba hacia su amante, apoyada en un cojín.
-¿Te vas? -dijo, después de un rato de penoso silencio.