Explore "El valdemaro" by Vicente Martínez Colomer on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ya venía la aurora, anunciando con sus rayos el arribo del nuevo sol; las placenteras aves celebraban su venida con dulces gorjeos y, enajenadas de contento, ya se remontaban hasta esconderse entre las estrellas, ya se precipitaban rápidamente haciendo mil giros por la vaga región del aire; la alegría andaba cubriendo maravillosamente los campos, al paso que las flores, descollando por entre las frescas hierbecillas, aumentaban su hermosura con bellos y delicados matices. Luego se dejó ver el sol sobre el horizonte con agradable majestad y toda la tierra se llenó de luz. Entonces abrieron los ojos el anciano y Valdemaro, y salieron a disfrutar las hechiceras delicias que les ofrecía la naturaleza
«Ya es tiempo, dijo el anciano, de que acabéis, hijo mío, de contarme vuestros sucesos; lo estoy deseando con impaciencia»