Explore "Las dos emparedadas" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aún hablaba el virrey con los oidores cuando se presentó don Frutos.
-Perdóneme V. E. -dijo- le esperaba cuando recordé que un negocio grave me llamaba en mi casa y quise ir en un momento, esperando volver al punto.