Explore "Las dos emparedadas" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Doña Inés de Medina se retiró a su aposento dejando cerrada la bodega en que tenía a doña Laura.
Pero llevaba en la mano la profunda mordedura de la emparedada, y esto era verdaderamente una enfermedad que nada tenía de ligera; al día siguiente tuvo calentura y la fue necesario ocurrir a un médico.