Explore "Las dos emparedadas" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Doña Eugenia caminaba delante abriendo y volviendo a cerrar las puertas.
Valenzuela no conocía el camino; además, en algunas partes la oscuridad era perfecta, y él se perdía en un sinnúmero de conjeturas.