Explore "Las dos emparedadas" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
La reina pasó todo el día llorando en su cámara, encerrada y sin más compañía que la de doña Eugenia.
En aquellos momentos de desgracia, como sucede siempre en el mundo, todos la habían abandonado y el aislamiento en el infortunio es tan completo cuanta mayor es la altura de donde se ha caído.