Explore "La vuelta de los muertos" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pasó algún tiempo.
Negromonte, reconocido como secretario de los gobernadores, tuvo en el palacio de Cortés una lujosa habitación, con su sala de recibimiento. Salazar y Chirinos le habían dado amplísimos poderes, y ocupados únicamente en los negocios, digamos mejor, en las trapazas que pudieran dejarles grandes sumas de dinero, abandonaban todo el peso del Estado en los hombros de Negromonte.