Explore "La vuelta de los muertos" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entre los colonos que atraídos por la fama de las riquezas fabulosas del imperio de Moctezuma, habían llegado a México, se encontraba un hombre que sin tener oficio ni profesión alguna, logró establecerse, merced a secretas industrias: llamábase el tal, Ginés de Saldaña, y era un morillo de Granada, tornadizo, que ya hombre había abrazado la religión de Jesucristo y sospechado por la Inquisición, llegó a buscar a México suerte más propicia.
Era Ginés un descreído, más audaz que un halcón, más astuto que un zorro, y más ladrón que una urraca; flaco de carnes, pequeño de cuerpo, y amarillo de color; tenía desde su nacimiento una pierna más larga que otra, por lo que andaba de una manera bien extraña; sus dientes incisivos eran tan desproporcionados, que inútilmente procuraban cubrirse con los labios, y un bigote poco poblado pero rígido como las cerdas de un jabalí, completaban aquel conjunto poco lisonjero.