Explore "Las cerezas" by Teodoro Baró on Textopian. Read with annotations and highlights.
Juanito tenía diez años; unos ojos grandes como manzanas y / negros como moras y labios semejantes a su fruta favorita, las / cerezas. Era aficionado a ellas con locura, y con ser tantas las / que pesaban en las ramas de un cerezo que había delante de su casa, / llevaba la cuenta de ellas, comiéndose todos los días las que / estaban más maduras, no sin que algunas veces, por falta de medida / en el comer, que todo la requiere en este mundo, y por pecar de / goloso, que es cosa fea como todo pecado, hallaba en éste la / penitencia y lo purgaba con indigestiones.
Cuando estaba en cama y / a dieta, hacía formal propósito de enmienda, que duraba tanto como / la indisposición, pues no tenía fuerza de voluntad bastante para / abstenerse de lo que no le convenía.