Explore "Calvario y tabor" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los hombres que conducían a Alejandra, atravesaron a trote largo siguiendo a su jefe, aquel pequeño pueblo; y cuando se alejaron un poco, que ya no encontraron casas ni vecinos retardados, tomaron a la izquierda saliéndose del camino y retrocediendo con precaución hasta llegar a una de las casas de la orilla, pero casi por el mismo lado por donde habían entrado.
Echaron todos pie a tierra, bajando cuidadosamente a la muchacha, que había ya vuelto en sí, pero que estaba como insensible.