Explore "Monja y casada, virgen y mártir" by Vicente Riva Palacio on Textopian. Read with annotations and highlights.
La silla que a doña Beatriz conducía no se dirigió, después de la misa, para la casa de la calle de la Celada sino que tomó el rumbo de Jesús María y se detuvo en la portería del convento. Doña Beatriz entró y llamó en el torno sin detenerse.
-Ave María -dijo.