Explore "Morriña" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando arrancó á andar el simón, la señora gritó á su hijo, que iba en el pescante: «Da las señas de Rita Pardo.» Rogelio obedeció, pero así que llegaron á la fea calle del Pez, donde vivía la señora del ingeniero, saltó á abrir la portezuela y dijo:
-No subo. Para esos informes que vas á tomar no me necesitas.