Satiricón by Petronio

Read "Satiricón" by Petronio online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.

No pudiendo ya probar bocado me volví hacia mi vecino de mesa para conversar con él, y después de unas cuantas preguntas, sin otro objeto que entablar la conversación, pregúntele quién era una mujer que iba y venía de una parte a otra toda la noche. -La esposa, me dijo, de Trimalcio, la cual se llama Fortunata y no podía tener mejor nombre, porque ha sido ciertamente afortunada. -¿Y cómo ha sido eso? -Lo ignoro.

Sólo sé que antes no hubiera querido recibir de ella ni el pan.

Ahora no sé cómo ni por qué es la mujer de Trimalcio, quien sólo ve por sus ojos, al extremo que si al medio día le dijere que era de noche, lo creería. Él mismo no sabe lo que tiene: pero ella cuida y administra admirablemente su fortuna, y está siempre donde menos se piensa.

Sobria, prudente, de buen consejo, tiene empero una lengua viperina, que corla como un sable; cuando ama, ama; pero cuando aborrece, aborrece de veras.

Trimalcio posee vastísimos dominios que cansarían las alas de un milano que los recorriese.

Amontona el oro de tal manera que se ve más dinero en su portería del que cualquiera otro puede reunir con todo su patrimonio.

En cuanto a esclavos ¡oh!, ¡oh!, ¡por Hércules!

No creo que la décima parte de ellos conozca a su amo.

Sin embargo, le temen todos, al extremo de entrar a una seña imperativa suya por un agujero de ratones.

Reading navigation